domingo, 20 de junio de 2021

 

 

Entrevista a Susann Lobato, ganadora del VII Concurso Nacional de Poesía de Mujeres Scriptura


Foto: Archivo de la autora
Foto: Archivo de la autora
                                                          

 Cuéntanos un poco sobre ti y tu actividad literaria. ¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas poéticas y qué autores te influyeron?

Todo empezó con Cuentos completos de Hans Christian Andersen, si bien no es un libro de poesía, considero que es poético, ya que tiene descripciones impresionantes y fue mi primer acercamiento a seres que sufrían y soñaban pese a que no estaban vivos. Esa manera de expresar sensaciones me atrapó y siempre volvía a ese libro, aún vuelvo a él. A veces releo libros que me recuerdan sensaciones de cuando era una niña o adolescente. Los libros son la mejor analogía de la eternidad, ellos siempre están ahí y no cambian, pero nosotros sí.

Sobre autores que me influyeron, podría decir que aprendí de Emily Dickinson sobre cuán importante es ser breve y medular; de Teresa Wilms Montt cómo se puede destilar intensidad en los versos; de Watanabe la particularísima mirada que puede tener un poeta. Teillier me atravesó con esa nostalgia de un ser que no es de este mundo. Y, claro, Vallejo, me enseñó que, aun en un campo de excepciones como es la escritura, se puede lograr universalidad.

¿Cómo definirías a tu poesía?

Mi poesía nace de una necesidad. Es visceral. Los sueños y las sensaciones son más relevantes que las referencias. Es simple para que pueda ser entendida pero también es importante conservar esa naturaleza misteriosa.

También podría decir que mi poesía está subordinada, si bien no a una métrica o rima, sí está subordinada a un ritmo. Y es porque la concibo desde la oralidad por lo que debe sonar de una manera cadenciosa y específica.

¿Existe un objetivo que te gustaría lograr a través de la poesía? 

Quizá no tenga un objetivo en particular ya que concibo la escritura, sobre todo la poesía, como ejercicio que tiene un fin en sí mismo. Así que más allá de un perfeccionamiento de la creación misma no busco nada en particular en términos prácticos. Lo que sí me ha conmovido es el efecto que han tenido algunos poemas en personas cercanas al sentirse identificadas y hasta me han dicho que parece que ese poema hablara por ellas. Si bien ese nunca fue mi objetivo, ese efecto y el hecho de que exista alguien que haga suyo ese poema, es grandioso.

Háblanos de los libros y de los escritores a quienes te gusta leer en el presente.

 Borges es un escritor esencial para mí. Siempre vuelvo a él. En realidad, lo releo y cuando hago eso percibo que llego a una capa de comprensión cada vez más profunda. Es como recorrer un complejo laberinto de inferencias.

Me gusta leer actualmente a Wislawa Symborska porque tiene una poesía clara, profunda y filosófica. Amo esa nitidez que tiene para escribir y abordar temas tan profundos y universales. También, estoy disfrutando de la ironía poética de Cavafis. Su poesía estructurada, reflexiva e incluso erótica.

 



Tu libro “Amazona” resultó ganador del VII Concurso Nacional de Poesía de Mujeres Scriptura. Cuéntanos sobre el proceso creativo de este poemario y lo que este premio significa para ti.

Un antecedente de “Amazona” fue el entrenamiento en formas clásicas (liras, octavas reales y sextinas) para el Taller de Poesía de la maestría de Escritura Creativa de UNMSM. Si bien escribir con versos medidos y rima es complicado, esto me ayudó para posteriormente adquirir ritmo. Poco después, ya sin el corsé de la métrica, logré escribir el primer poema con verso libre llamado “Mujeres solas”. Luego, llegó “Amazona”, “Orgasmo”, “Monte” y “Cuerpo”. Cada poema tiene una carga visceral porque es una confesión de cuestiones íntimas que van desde la masturbación femenina, hasta la reconciliación con nuestro cuerpo y la aceptación de la soledad.

Llegó un momento en que este proceso visceral, casi inconsciente, se detuvo y advertí una recurrencia temática. Realmente, no había notado que siempre volvía al mundo interior femenino. Pero cuando lo noté solo continué escribiendo sobre ello, pero ya busqué abarcar otras dimensiones. 

Asimismo, leer el monólogo de Molly Bloom de "Ulises" fue crucial para redondear el eje de los poemas. ¿Quién más que la emblemática Molly Bloom y su flujo de libertad mental y corporal para terminar de darle forma al poemario? Por eso, el colofón de “Amazona” lleva las últimas líneas de la última página de Ulises de Joyce.

Ganar el VII Concurso Nacional de Poesía de Mujeres Scriptura ha sido muy importante para mí. Fundamentalmente porque necesitaba que un jurado evaluara con total objetividad y me dijera si tenía un mínimo de nivel para seguir escribiendo. Por eso, este concurso ha sido totalmente relevante para mí, ya que me motiva a seguir escribiendo y a esforzarme mucho más. Por otra parte, ver publicada tu obra es algo increíble. Es la materialización de un sueño. Estoy tan satisfecha con el extraordinario trabajo de Marita Troiano al editar el poemario. Me gusta desde la portada hasta la tipografía. Estoy muy agradecida.

Finalmente, ¿cuáles son tus planes literarios? ¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo?

Estoy escribiendo un poemario lúdico que evoca temas existenciales a propósito de la pandemia. La cuarentena no me sirvió para escribir, pero sí para leer y corregir. Creo que para escribir las cosas no deben estar a flor de piel, hay que dejar que pase un tiempo porque debes permitirles que incuben en ti, que crezcan y tenga vida propia. Lamentablemente, en mi caso, es un proceso larguísimo. Debo esperar que los poemas surjan poco a poco.

También desearía terminar un libro de cuentos. Aunque aún no logro tomar las riendas de la narrativa y esta continúa siendo esquiva. Espero terminar ese conjunto de cuentos en el que busco mezclar la inocencia y la maldad mediante un lenguaje poético.





lunes, 25 de mayo de 2015

“BREVE TRATADO DE LO EFÍMERO” DE YIDDA AYALA AZABACHE




Quiero felicitar a Rosario Yidda Ayala Azabache, ganadora del V Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura, certamen del cual tuve el honor de formar parte del Jurado y constatar que Breve tratado de lo efímero era el poemario más relevante, por su cohesión en el tono y el estilo, y por el acierto de sus recursos expresivos.

Rosario Ayala cultiva una poética de expresión natural y genuina. Busca la palabra “exacta” (ecos de Poe y de Flaubert), ajena a retorcimientos retóricos y adornos innecesarios, libre de cualquier sometimiento a las modas literarias. En el poema 10 establece que “las palabras / como ladrillos / deben ser colocadas correctamente / he ahí la verdadera labor del artista... / una forma irregular / por ingeniosa que parezca / puede atentar contra la solidez del muro”.

Por cierto sabe que ese estilo precioso y despojado exige una esmerada conciencia creadora que lime y corrija pesando las palabras que emplea. Un proceso en el cual colabora su contexto histórico y la familiaridad que el autor tiene con la tradición literaria. Lo ritualiza el poema 7, aclarando que “las palabras / parecieran brotar solas / como las hojas tiernas de los árboles / recién podados”. Pero no es así: no habría hojas sin las raíces, la tierra, el sol y el agua; y, por supuesto, sin “las hojas descompuestas / de los árboles que existieron en el pasado”.

En cuanto a los temas, la primera sección del poemario aborda lo efímero que da título al volumen. La segunda enfoca la escritura poética. La tercera, la más positiva, celebra la ansiada armonía. La cuarta toma el pulso al desengaño amoroso. Y la quinta, muy original, retrata las casas de sus hermanas, para finalizar con la suya, proyectada al futuro: “La otra casa me pertenece. / Algún día la he de construir”.

Concluyamos este comentario festejando que, en otro plano, Breve tratado de lo efímero es una casa de palabras construida para nosotros, sus lectores. Y una casa nada efímera, poéticamente perdurable.


                                                                                                                           Ricardo González Vigil

martes, 24 de marzo de 2015

lunes, 23 de febrero de 2015

ETNA VELARDE, LA RETRATISTA DE LOS HÉROES

       El pasado 21 de febrero del 2014 partió de este mundo Etna Velarde, destacada poeta y gran pintora de la historia patria. Ella fue una muy buena amiga e integrante de la Comisión de Escritoras del PEN Internacional del Perú. A continuación, un homenaje que a su deceso le hiciera el poeta y periodista Pedro Escribano en el diario La República.

                            




                               MURIÓ ETNA VELARDE, RETRATISTA DE LOS HÉROES

        Etna Velarde, la pintora de héroes y batallas, perdió la guerra. Un cáncer acabó con su vida en la madrugada de ayer en el Hospital Rebagliatti, en Lima. Con ella se acaba toda una visión gráfica sobre los sucesos, personajes de la historia del Perú. Como artista, dispuso sus pinceles para pintar rostros, escenas de la historia de nuestro país.

            Por todo ello, sus obras están en museos y entidades como el Museo de la Nación, el  Museo Naval, el Congreso de la República, Poder Judicial, la Sociedad Fundadores de la Independencia, el Instituto Geográfico, el Instituto Geográfico Militar, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre otros.


        Generaciones de escolares han grabado en su memoria, por las pinturas de ella, cómo fue la guerra con Chile, los rostros de nuestros héroes, los hechos dramáticos y heroicos. Recordamos, por ejemplo, las ilustraciones de los libros de historia de Gustavo Pons Muzzo. Pero no solo pintó guerras y héroes. Como artista, también pintó mitos, paisajes y personajes de la cultura y la política peruana.
           Etna Velarde nació en Lima, en 1943. Se formó como artista en la Escuela Nacional de Bellas Artes, y de hecho habrá sentido el asombro por la historia del Perú, que empezó a pintarla. Ha contado que le empezaron a llamar “La niña de los héroes”. Un día, Alfonsina Barrionuevo fue a entrevistarla a su taller y la encontró entre lienzos y caballetes.

“¡Pero yo creí que eras una viejita! ¿Qué haces en medio de armas y todo eso?”.

      Ella estaba pintando los cuadros para Pons Muzzo.
     Era artista plástica, pero también poeta. Así, con su sensibilidad, no era ajena al devenir de la vida social y política de nuestro país. Se casó con Jorge del Prado, secretario general del Partido Comunista Peruano –que también estudió algunos años en Bellas Artes–. Se conocieron cuando ella leyó un poema en un recital y el político se acercó a felicitarla.
        Por su tarea de artista, de pintar héroes, heroínas y batallas, recibió la Medalla del Congreso. Asimismo, la Marina de Guerra le otorgó la Medalla al Mérito Naval en el Grado de Caballero de los Mares y en el grado de Gran Comendador y el Ejército la condecoró con la Orden Militar de Ayacucho. La Sociedad Fundadores de la Independencia también la distinguió.

       Pero no solo pintó héroes militares. Ella sabía que un poeta, como Vallejo; un pensador, como Mariátegui; o un escritor, como Ricardo Palma, son verdaderos héroes civiles en una guerra contra la ignorancia.

“Tenemos la tarea de pintar, de descubrir nuevamente nuestro país, de preservar sus valores tradicionales, de reconocer las categorías morales de nuestros campesinos y de hacer que nuestros obreros tomen conciencia de su dignidad. Tenemos, en fin, que fortalecer nuestra conciencia social”, dijo en una entrevista.
 Estas nobles palabras la retratan de cuerpo entero.
PEDRO ESCRIBANO
En La República 
22/02/2014

domingo, 22 de febrero de 2015

ACTUALIZACIÓN DE DATOS DE LAS AFILIADAS A LA COMISIÓN DE ESCRITORAS DEL PEN INTERNACIONAL DEL PERÚ

         Con el propósito de estrechar vínculos y hacerlas activas partícipes de nuestras actividades, las integrantes de la Junta Directiva de la Comisión de Escritoras del PEN Internacional del Perú, solicitamos a las escritoras afiliadas a nuestra organización a llenar la siguiente Ficha de actualización de datos y remitirla a la siguiente dirección electrónica:

                                                 escritorasdelpendelperu@gmail.com

   
               Reciban nuestros saludos más cordiales.

                                                                                             
                       
                




martes, 3 de febrero de 2015

Lala, la Sin-piés de Pilar González Vigil


La escritora Pilar Gonzáles Vigil junto a Lala y Natalí Sejuro, ilustradoda del cuento.


   La escritora Pilar González Vigil nos sorprende gratamente con la publicación, a principios de este año, de su segundo libro infantil: Lala, la Sin-piés. El primero, Rompecabezas para volar, apareció el 2013 y fue considerado por la crítica especializada como uno de los mejores del año.

   Lala, la Sin-piés es la historia de Lala, una ciempiés ¡sin pies!. Ella desea subir a una montaña y a pesar de las burlas de sus hermanos, se prepara para conseguir su objetivo con la ayuda de su dulce mamá. Lala nos recuerda al Patito Feo de Hans Christian Andersen, pero con una personalidad rebosante de optimismo y perseverancia. Ella tiene un sueño y nada la detendrá hasta hacerlo realidad.

   Editado por Mascapaycha Editores y bellamente ilustrado por Natalí Sejuro Aliaga, Lala, la Sin-piés nos invita no solo a soñar, una capacidad que por desgracia perdemos a medida que nos hacemos mayores, sino a poner empeño en la realización de nuestros deseos, sin importar cuán descabellados parezcan a veces.

   Recomendamos la lectura de este hermoso cuento, con la seguridad de que se convertirá en la historia favorita de los más pequeños.


domingo, 18 de enero de 2015

La siembra del corazón de Atala Matellini: un canto a la vida

Por Jeamel María Flores Haboud* 



La poesía de Atala es sutil, íntima, femenina, aguerrida y mágica, sin que ninguno de estos calificativos se sobreponga, atreviese o disuada. Atala es expansiva y su siembra parece desbordar los límites de lo posible hacia un pasado remoto de mujeres brujas y sabias, cuyos genes resistieron al machismo predominante y al odio por los caminos del amor y de la esperanza, y un futuro efervescente, siempre en ebullición, donde los más locos sueños se concretan como un espejismo apenas perceptible y, a veces, ya olvidado.
Segura de que la tierra le da el nombre a las cosas, sus palabras se asoman entre los surcos para evocar un pasado que permanece inalienable en la memoria y en el corazón. En él brotan las personas y los paisajes que construyeron la nostalgia con que se tejen el paso de los días y de los lugares que nunca más serán. Ahí se evoca una hacienda infinita donde el desamparo de lo femenino se hace ardiente, insaciable e infatigable, como un volcán en erupción. Ahí se aprende que la generosidad es el don de quien sabe entregarse sin reservas hasta morir en el intento como la semilla.
De esa ferviente vocación de darse, nace el poemario y, con ella (con la poeta), nacemos a la dádiva incontrastable de ser madre: y su preñez se asemeja al de la tierra que aprendió “a escuchar el lenguaje del río” (p. 21) y conoció el idioma imbatible del amor. La naturaleza es la mejor maestra del silencio bendecido por la música. Los cantos son explosión sigilosa de la vegetación: siempre exuberante, siempre incomprendida. Pero eso parece no tener importancia, Atala, igual que el universo que le rodea, está dispuesta a permanecer imperturbable a la insensatez de la indiferencia o de la estupidez: la hacienda le dijo, aún muy joven, que la sencillez de las flores no es pasajera porque ayuda a vivir a quienes saben admirarlas.
El poema número I tiene cuatro versos contundentes y decisivos. Estos abren sus brazos, como los maderos de la cruz, y desbordan la interioridad de exterioridad y viceversa. Limoncarro[i] contiene el universo y puede ser cualquier lugar en el mundo, incluso, una fémina, ella misma. La poeta bucea en la memoria que selló sus primeras impresiones en su paso de niña a mujer: “Yo te busco/ entre tus pozas silenciadas”. La poza es el alma que almacena los recuerdos, huellas indisolubles en las entrañas de quien todavía espera. La mujer calma no ha aniquilado a la infanta que aún sueña, quizás, con poseer lo sagrado.
Los siguientes versos se alzan solidarios hacia la orbe del mundo: parecen un clamor, una súplica o un reclamo. “Yo te cubro/ con el hambre de la tierra”. Recuerdan las contradicciones de la miseria humana que, contra todo pronóstico, destruye, segrega y mata. ¿Qué pasó con el esfuerzo de los campesinos que cual soldados disciplinados cultivaban el campo siguiendo el ritmo del sol? ¿Dónde fueron a parar las cosechas que se almacenaban para premiar a los hombres por su esfuerzo y alimentar a las familias previniéndolas de la carestía? ¿Qué se hizo de ese ritmo altisonante donde todos los seres participaban siguiendo el compás del otro hasta dar los frutos deseados? Algo tenebroso ha pasado ennegreciendo la alegría natural de la tierra: nunca existe justificación para el hambre y la justicia es la melodía necesaria que une todos los cantos.
Esa tristeza se engarza a la propia desolación. Memoria y vastedad se fusionan. Ella es Limoncarro y Limoncarro es ella: “En el ingenio/ se van despejando mil dudas/ que se hacen polvo entre las llamas// Y crece todo el llanto de la hacienda/ En la orfandad de sus campos” (p. 27). El dolor parece ser la única verdad. Las mujeres son las auténticas hacedoras de la vida, tejedoras de utopías, no temen arriesgar el presente por el porvenir: es el regalo que darán a sus hijos. La orfandad no solo es de los niños, sino de la esposa, que no ve llegar nunca al Ulises evocado en los ocasos del día.
No obstante, a veces, parece anidar la esperanza del encuentro: “Y brota de cada hendidura/ La exaltación incontenible de la vida” (p. 37). Pero, nuevamente: “He caído de bruces/ Una y mil veces/ Ante el cansancio/ de mis manos vacías” (p. 47). La mujer y sus hijos, el eterno cuadro de la piedad que se repite (el Dios amado y ausente): “En estas horas lentas/ que aún no llevan nombre/ hay un olor a madre que recorre mi cuerpo/ y perfuma mi espalda” (p. 49).
En esa batalla entre el yo que evoca y la realidad plagada de ausencia (la palabra “soledad” es la que más se repite en el libro), en esa lucha entre lo femenino hecho para amar y lo masculino que se diluye como el agua, a lo largo del libro, la sensación que nos deja es de una sobreviviente “lacerada” (última palabra del libro), pero triunfadora, que ha sembrado, contra viento y marea, en los pliegues de todos los corazones, los versos que anidarán nuevas lides de optimismo y ha dejado en los hijos la prueba infatigable de su amor.



[i] Hacienda arrocera ubicada en la provincia de Pacasmayo, región de La Libertad, al norte del Perú.

*Jeamel María Flores Haboud (Lima,Perú) es Master en Pensamiento Iberoamericano por la Universidad Pontifica de Salamanca (España) y Licenciada en Lingüística y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima). Además, siguió estudios de Literatura y Filosofía en la Universidad La Sapienza de Roma (Italia) y de Derecho en la Universidad de Lima. En la actualidad, es docente de Literatura y Filosofía de la Universidad Ricardo Palma.
Tiene publicados cuatro libros de poesía: Pleamor (Plural editores, La Paz, Bolivia, 2012), Pleamor (La Camera Verde, Roma, Italia, 2007) Ariadna-Arianna (Instituto Italiano de Cultura, Lima, Perú, 2002), Todo era lejos (Pontificia Universidad Católica del Perú, 2000) y Desde los oscuros rincones (Colmillo Blanco, Lima, Perú, 1995). Asimismo, tiene publicada una novela La Rosa del Virreinato (Plural editores, La Paz, Bolivia, 2007), la misma que fue premiada en el Premio de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro, convocado por el Banco Central de Reserva del Perú en el año 2007.

domingo, 4 de enero de 2015

V CONCURSO SCRIPTURA: AMPLIACIÓN DE CONVOCATORIA


Atendiendo la solicitud de muchas poetas, ampliamos la fecha de recepción de los poemarios participantes hasta el 15 de febrero de 2015:

5TO. CONCURSO DE POESÍA DE MUJERES
SCRIPTURA




            La Comisión de Escritoras del PEN INTERNACIONAL DEL PERÚ y el CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA, en la convicción de que la Poesía es una de las más altas expresiones artísticas, y con el objetivo de ampliar las fronteras de la creación en las mujeres y consolidar una verdadera democracia en la difusión del arte, convocan al V CONCURSO DE POESÍA DE MUJERES SCRIPTURA, el que se regirá por las bases siguientes:

BASES

1.           Podrán concursar todas las mujeres de nacionalidad peruana, a partir de los 18 años y sin límite de edad, residentes en el territorio nacional o en el extranjero, siempre que no hayan publicado un libro de poesía con anterioridad.

2.           Pueden participar con un solo poemario, escrito en idioma español, inédito, y que no haya sido presentado a otro premio simultáneamente, ni esté pendiente de fallo en otro concurso, así como que no haya sido cedido a ningún editor en el mundo. No hay inconveniente si algunos de los poemas presentados [05 como máximo] ya han sido publicados en alguna revista o medio electrónico.

3.               Los poemarios presentados a concurso deben tener un mínimo de 300 versos y un máximo de 500 versos. El tema, la rima, el estilo y la métrica son libres.

4.    Los trabajos deberán presentarse anillados y perfectamente foliados por triplicado, mecanografiados o impresos a espacio y medio, usando la fuente Garamond en 12 puntos, en el formato de papel A-4 y por una sola cara. No se aceptarán originales indebidamente presentados o ilegibles, así como tampoco los trabajos que se envíen por correo electrónico. Las obras que no se ajusten a las bases serán descalificadas automáticamente.

5.           Las obras deben ser firmadas con un seudónimo, acompañadas de un sobre cerrado en cuyo exterior figurará el seudónimo de la participante y el título del poemario. Los datos de la autora que deben aparecer al interior de dicho sobre son:

      Título de la obra.
      Nombres y apellidos.
      Fotocopia del DNI.
      Breve nota biográfica.
      Dirección domiciliaria, teléfono y e-mail.

6.                   El plazo de admisión de las obras empieza el 2 de setiembre de 2014 y terminará el 15 de febrero  de 2015 a las 18:00 horas. Las obras que se envíen por correo postal se aceptarán siempre que la fecha del matasellos sea anterior a la fecha de la finalización del plazo de entrega señalado.

7.           Se establece como PRIMER PREMIO, la suma de $1000 Dólares [UN MIL DÓLARES] y la publicación de 500 ejemplares del libro ganador por la Editora Carpe Diem, dentro de su Colección Nuevas Poetas. La autora recibirá 200 ejemplares de la edición. Así mismo, se otorgarán TRES MENCIONES HONROSAS a los poemarios que ocupen el segundo, tercer y cuarto lugar en este certamen.

8.     La entrega del premio al poemario ganador, así como la presentación del libro y el reconocimiento de las tres menciones honrosas, se llevará a cabo en una Ceremonia especial en el Auditorio del Centro Cultural de España en Lima, en el mes de abril de 2015. La fecha exacta de la premiación se dará a conocer a través de la página web del Centro Cultural de España, medios de prensa y a través de Facebook y el blog de la Comisión de Escritoras:
www.facebook.com/escritorasdelperu/info
http://comisiondeescritoras-penclubperu.blogspot.com/

9.             Las instituciones organizadoras no se responsabilizan por las pérdidas o extravíos de las obras eventualmente remitidas.

10.       Las obras deben ser remitidas al local del Centro Cultural de España a la siguiente dirección:
V CONCURSO DE POESÍA SCRIPTURA
Centro Cultural de España
Calle Natalio Sánchez No. 181
Santa Beatriz – Lima, 1 – Perú.

11.       Los nombres de las tres personas que conformarán el Jurado Calificador, serán revelados con el anuncio del fallo del premio, el cual será de conocimiento público a través de diversos medios de difusión en los primeros días del mes de marzo de 2015. El fallo del Jurado será por mayoría simple entre todos sus miembros.
12.       Las Instituciones organizadoras no mantendrán correspondencia con las autoras acerca de los originales presentados, y los trabajos que no se premien, serán destruidos posteriormente.

13.       La participación en este premio, implica la total aceptación de las presentes bases. Su interpretación o cualquier aspecto no previsto, corresponde solo al jurado calificador. La Comisión de Escritoras del PEN Internacional del Perú y el Centro Cultural de España en Lima, se reservan los derechos para la publicación impresa de la primera edición por un período de dos años, la cual no excederá de 500 ejemplares. Para publicaciones antológicas y por internet, también será por un período de dos años. Salvo esta reserva, los derechos de autor, pertenecen a la ganadora del concurso.

14.       Para obtener cualquier información adicional, contactarse con el Departamento de Difusión Institucional de la Comisión de Escritoras del PEN, a las siguientes direcciones electrónicas:

concursopenclub@hotmail.com

www.facebook.com/escritorasdelperu/info


domingo, 30 de noviembre de 2014

Premio Luces 2014 para "Camping en el país de las maravillas" de Rebeca Urbina.


           Los lectores del diario El Comercio eligieron el primer poemario de la poeta Rebeca Urbina Balbuena como el mejor del año 2014. La Comisión de Escritoras del PEN Internacional del Perú saluda y felicita a Urbina, quien ganara el IV Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura a principios de este año, por este importante logro.
Fuente: Suplemento Luces de El Comercio, Lima 30/11/2014



domingo, 20 de julio de 2014

Bases del V Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura





Lanzamiento del V Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura.

        La Comisión de Escritoras del PEN del Perú, agradece la masiva presencia del público que, cautivo de la poesía, nos acompañó el sábado 19 de julio en el Recital ofrecido por Carmen Valdivia, Gloria Portugal, Ida Luz Solís y Becky Urbina, poetas ganadoras de los cuatro Concursos de Poesía Scriptura. Gracias a ellas por esta noche plena poesía, amistad y entrega. Gracias a todas y cada una de las integrantes de nuestra Directiva que participamos en la organización del evento, y a todas, felicitaciones, pues ya lanzamos a nivel nacional, la Convocatoria de nuestro V Certamen de Poesía de Mujeres Scriptura. Noche plena.

Fotos: Alessandra Tenorio, Silvia Cruzado y Pablo Salazar-Calderón Galliani

lunes, 14 de julio de 2014

Recital "La poesía nos une" y lanzamiento del V Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura


                 Carmen Valdivia, Gloria Portugal, Ida Luz Solís y Rebeca Urbina, son las poetas ganadoras del Concurso de Poesía Scriptura, en sus versiones I, II, III y IV, respectivamente.  El 19 de julio estarán en la 19º Feria  Internacional del Libro de Lima en el recital La poesía nos une, leyendo sus versos. Esa noche, la Comisión de Escritoras del PEN del Perú lanzará a nivel nacional la convocatoria para el V Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura.

                    ¡La poesía nos une!


martes, 8 de julio de 2014

Escritora Gloria Macher recibe reconocimiento en Estados Unidos


Por Abel Fuchslocher

         LAS VEGAS, Estados Unidos. La escritora peruano-canadiense Gloria Macher recibió el premio al mejor e-Book, categoría ficción, de parte de la organización Latino Literacy Now. El reconocimiento recae en Las Arterias de Don Fernando, la opera prima de su joven pero fértil carrera literaria. La escritora residente en Montreal recibió el galardón de manos de Kirk Whisler, quien fundó la institución junto al actor Edward James Olmos hace 16 años.

         Tras el reconocimiento, Gloria Macher declaró que “recibir un premio es darse cuenta de que lo que hiciste en tu rincón escondido tiene algún sentido para algunos, y eso te coloca una gran sonrisa en los labios, de satisfacción y alegría”.

          En el evento fueron también galardonadas ilustres figuras de las letras latinoamericanas como Alma Flor Ada, Isabel Allende, Rudy Anaya, Mary J. Andrade y Edna Iturralde.

          Las Arterias de Don Fernando es un libro que retrata a la sociedad peruana con humor y cercanía, narrando las peripecias de su protagonista, Efraín Gonzáles, un joven con una ambición enorme (podemos decir avaricia) que lo lleva a sobrepasar sus propios límites y también los de la moral.

          “Infelizmente estamos rodeados de muchos efraínes, pueden tomar muchas formas: hombres, mujeres, corporaciones, países. La ambición desmesurada y los tormentos de la consciencia son temas que han estado siempre presentes en la literatura de todos los pueblos”, explica la escritora.

Gloria Macher con Kirk Whisler, fundador de la organización Latino Literacy Now.



Ciudadana del mundo

                 Para la autora, la obra “es una novela muy entretenida con un fondo de crítica social muy interesante, está situada en el Perú pero podría ser en cualquier otra parte del mundo, las problemáticas son universales”. “¿Por qué esa novela y no otra? No tengo la más mínima idea…”, concluye con una sonrisa cómplice.

                La palabra “universal” resuena como un eco en la conversación. Gloria Macher nació en Perú, vivió mucho años en Brasil, hace su vida en Canadá, habla francés e inglés y su obra la realiza en español. Como si fuera poco, recibe un premio en un país mayoritariamente angloparlante. Ella desenmaraña esta mezcolanza con una sola palabra: multiculturalismo, vocablo que es el punto de partida para explicar su visión sobre el tema:

             “Pienso que todos los habitantes de la Tierra hacemos parte del multiculturalismo. En la historia de la humanidad, la división en territorios no ha favorecido la coexistencia, la celebración y el respeto de las diferencias. La tendencia siempre ha sido uniformizar, controlar e estimular nacionalismos y cohesiones políticas para fomentar la ilusión que el grupo uniforme y mayoritario es el mejor y por lo tanto el que tiene el derecho a usurpar los bienes del territorio definido. La globalización debería alimentar y valorizar el multiculturalismo como pensamiento social pero vemos que no siempre es así, vemos conflictos de toda laya. Por ejemplo, hoy en día en Europa hay un gran desvío hacia posiciones nacionalistas intransigentes en las políticas gubernamentales… Posiblemente es un sueño pensar que un día no habrá fronteras y que todos nos aceptaremos con los brazos abiertos, pero prefiero pensar que sí es posible”.

              Consultada sobre si en el futuro escribirá en los otros idiomas que domina, coloca su mano abierta sobre el libro, quizás para remarcar la firmeza de su respuesta: “No. Siempre escribiré en español, porque es de este idioma materno que está hecha la fibra emocional de mi estructura mental”.


Escritora prolífica

               Economista, traductora… la vida de Gloria Macher dio un giro hacia la literatura hace pocos años. Sin embargo, en su corta carrera ya ha publicado dos libros, Las Arterias de Don Fernando y Mi reina, y trabaja en un tercero, del cual no quiere adelantar nada porque “todavía estoy en plena producción y por lo tanto en el caos que trae la organización de las ideas, las interferencias y manifestaciones de los personajes”. Consultada por el cambio radical hacia las letras, explica que simplemente lo hizo para “hacer lo que me apasiona, escribir”.

sábado, 31 de mayo de 2014

Palabras de Marita Troiano para el libro La siembra del corazón de Atala Matellini

                                Instituto Raúl Porras Barrenechea, Lima, 28 de mayo del 2014.

Buenas noches. En nombre de la Comisión de Escritoras del PEN Internacional del Perú, agradezco al IRPB por el grato hospedaje que nos viene ofreciendo para nuestras actividades, múltiples por cierto, y particularmente por abrir sus puertas a la presentación del poemario La siembra del corazón.  Una noche, ya no de bautizo, sino de confirmación de esta obra escrita con tanto ahínco y muchísima calidad literaria por nuestra querida amiga,  la poeta Atala Matellini.

Así mismo, al tiempo de agradecer vuestra presencia, hago extensivo este agradecimiento a Hernando Guerra García, quien nos brindará sus comentarios sobre este libro de poesía. Un libro de poesía que merece una especial celebración, y del cual, empezaré diciendo que, contraria al mundanal ruido que nos aturde y a muchos acobarda, Atala Matellini, siguiendo mandatos de una primigenia vocación literaria, traduce esta  en un conjunto de poemas bellísimos y de múltiples resonancias, a través de los cuales comparte con el mundo experiencias de vida primordiales. Y una vez más, en plenitud lírica, y alcanzando uno de los puntos más altos de su poesía, nos invita a conocer y aprehender el personalísimo universo simbólico que adorna cada página.

Quienes han seguido cronológicamente cada una de sus obras, reconocerán la receptiva sensibilidad de Atala Matellini para con el mundo exterior, así como también darán fe de su devota identificación con la Naturaleza y una armónica visión del complicado cosmos. Todo lo cual ella traduce con éxito, poéticamente. No será una sorpresa entonces, que estos versos calmos, floreciendo de profundos pensamientos, despojados felizmente de cualquier altisonancia jeroglífica que niega la verdadera esencia de la poesía: el vincular a los seres humanos, sean pues las precisas vías de esta anhelada comunicación y a la vez, las claves para lograr una expresión lírica innovadora y libre.

Los versos de La siembra del corazón, parecen estar suspendidos en el aire. En un aire limpio, fresco. Son versos benefactores  que como una nube-bálsamo nos tocan sutilmente. Son versos que sin alienación retórica, representan una encendida metáfora de su historia personal, pues son la grata sumatoria de palabras que guardan el fulgor de una memoria iluminada por el amor. Son versos dictados por una lúcida conciencia, construidos a partir de la evocación de vivencias trascendentes, de íntimos pensamientos, de toda una biografía que, translúcida, Atala ha ido desgranando, poco a poco y durante muchos años. Sin hipotecas estilísticas. Y por ello, me permito afirmar que estos versos, desde sus raíces mismas, constituyen una confesión liberadora.



La siembra del corazón es un libro que nos ofrece un paseo cálido, sincero y sin ambigüedades por las sucesivas experiencias ganadas por la poeta en una madura juventud, durante la etapa vivida en medio de un campo de arroz en una provincia del norte peruano. Este poemario, es la memoria viva de un tiempo donde su cotidianeidad supo simultáneamente de horizontes de ilusión y de desencanto, de la tibia ternura y de la grisácea soledad, del animado canto de la naturaleza y del silencio. Sentimientos que con legitimidad han inspirado la escritura de esta poesía con la sensibilidad a flor de piel.

Sin embargo, debo señalar que La siembra del corazón, no es la expresión lírica de un intimismo a ultranza (lo cual, es también válido en poesía), sino que rescata el intrínseco valor de elementos y acontecimientos de aquel bucólico entorno, los mismos que, en la siempre solidaria voz lírica de Matellini, adquieren un sentido existencial colectivo.

De esta manera, el peculiar sonido del ingenio, el sol abrazador sobre la piel del campesino, los días de siembra, el resonar del agua viva, el canto de las garzas, y hasta el simple hecho de observar la lluvia, muchas veces en soledad, son temas que, en holgura espiritual, inspiraron estos poemas que son arpegios de paz interior y manifiestan una implícita valoración metafísica, lo cual, no cabe duda, siempre invita a una saludable reflexión.


Su sereno canto nos transporta hasta ese luminoso campo de arroz, donde ella se fue haciendo amiga de un silencio soberano, el mismo que alentó a la poesía que llevaba adentro. Fue en ese pequeño mundo de río y verdor, de murmullos de agua y viento, de palpitar de tierra, donde Atala, con el corazón abierto, teñida de sabiduría, fue forjando su mismidad como mujer y como poeta.

Y así, hoy tenemos en las manos un poemario cuya belleza como objeto, se ha inspirado en esta poética madura, que nace de un lenguaje creado por la poesía misma, a partir del cual, ella nos entrega, además de la singular belleza y del incomparable sentir de una campiña arrocera, su propio paisaje interior, aquel dulcemente poblado de sereno gozo, auroral melancolía o de una atávica tristeza. Acertadas imágenes, símbolos y metáforas, constituyen icónicas ideas estéticas propias a la poesía que se dan cita en esta obra, ornamentándola, proyectando nuestra psique más allá de los límites de lo posible, permitiéndonos viajar hacia un reino fundado en la emoción sustantiva, en aquella emoción que va brotando de una íntima realidad.

Hay que prestar oídos a lo expresado en cada una de las páginas de La siembra del corazón. A su belleza expresiva, a su prosperidad lírica, a su hondura filosófica  a partir de la cual vincula su existencia a la naturaleza y se hace parte de un todo y comunica verdades “verdaderas”, que a todos nos competen.  Pero por sobre todo, porque la poesía de Atala Matellini, sin entrelíneas y venciendo tiranías del tiempo y del espacio, en esta oportunidad, nos invita a que hagamos cierta una renovada siembra de benefactores semillas en nuestros corazones.

Muchas gracias.


                                   Marita Troiano